La justicia europea confirma que Apple deberá cumplir las obligaciones de las grandes plataformas digitales
La justicia europea ha rechazado el recurso presentado por Apple contra su consideración como una de las grandes empresas digitales sometidas a obligaciones adicionales dentro de la Unión Europea.
El Tribunal General de la UE ha desestimado los argumentos de la compañía tecnológica estadounidense, que pretendía evitar esta clasificación alegando que sus diferentes tiendas de aplicaciones debían tratarse como servicios independientes. Según Apple, al dividirlas no alcanzarían los límites establecidos por la normativa europea para ser consideradas una plataforma esencial.
La resolución, que todavía puede ser recurrida ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, confirma la decisión de la Comisión Europea de incluir a Apple como “guardián de acceso” por el funcionamiento de la App Store en sus distintos dispositivos, como teléfonos móviles, tabletas, relojes inteligentes, ordenadores y televisores.
Bruselas considera que la App Store es un único servicio de plataforma
Los jueces europeos han respaldado la interpretación de la Comisión al considerar que, pese a funcionar en diferentes dispositivos, las tiendas de aplicaciones de Apple comparten una misma finalidad.
El tribunal sostiene que las diferencias entre las distintas versiones de la App Store no justifican tratarlas como servicios separados, ya que todas forman parte de un mismo ecosistema digital controlado por la compañía.
Esta decisión supone mantener la aplicación de las obligaciones previstas en el Reglamento de Mercados Digitales (DMA), una normativa europea creada para limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas y garantizar una mayor competencia.
Los requisitos para ser considerado un guardián digital
El DMA establece una serie de condiciones para determinar qué empresas deben asumir responsabilidades adicionales dentro del mercado digital europeo.
Entre los criterios se encuentran contar con al menos 45 millones de usuarios en la Unión Europea, alcanzar una facturación mínima de 7.500 millones de euros anuales durante los últimos tres ejercicios en el Espacio Económico Europeo o superar un valor bursátil de 75.000 millones de euros.
Además, las compañías deben ofrecer sus servicios en varios países europeos, concretamente en un mínimo de tres Estados miembros.
Apple se suma a otras grandes tecnológicas que han recurrido la decisión
Apple no es la única multinacional que ha intentado impugnar su designación como gran plataforma digital. Otras compañías como ByteDance, propietaria de TikTok, y Meta, matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram, también han llevado sus casos ante los tribunales europeos.
Hasta ahora, el Tribunal General de la UE ha respaldado en gran medida la posición de la Comisión Europea. En el caso de ByteDance, la justicia europea rechazó el recurso de la compañía, mientras que en el caso de Meta adoptó una posición parcialmente favorable, al aceptar una parte de sus argumentos relacionados con Marketplace y rechazar otros vinculados a Messenger.
Sin embargo, las resoluciones todavía no son definitivas y será el Tribunal de Justicia de la Unión Europea quien establezca la interpretación final del DMA.
Nuevas obligaciones para garantizar una mayor competencia digital
El objetivo del Reglamento de Mercados Digitales es evitar que las grandes compañías tecnológicas utilicen su posición dominante para limitar la competencia.
La Comisión Europea considera que estas empresas tienen una influencia especialmente relevante en la cadena digital, desde el acceso inicial de los usuarios a internet hasta la utilización de servicios concretos, lo que puede generar riesgos para el funcionamiento equilibrado del mercado.
Por este motivo, el DMA impone obligaciones específicas a las compañías consideradas guardianes de acceso.
Apple deberá abrir parte de su ecosistema tecnológico
Una de las principales consecuencias de la aplicación del DMA ha sido la obligación de Apple de permitir una mayor interoperabilidad en sus sistemas operativos iOS y iPadOS.
La medida implica que otros fabricantes puedan desarrollar dispositivos y servicios compatibles con los productos de Apple, rompiendo parcialmente el modelo tradicional de ecosistema cerrado de la compañía.
Un ejemplo de esta obligación es facilitar que accesorios fabricados por terceros, como auriculares u otros dispositivos, puedan funcionar de forma más integrada con los productos de Apple.
Además, la empresa estadounidense recibió una multa de 500 millones de euros relacionada con el cumplimiento de las normas europeas sobre mercados digitales.
La tensión entre Bruselas y las grandes tecnológicas internacionales
El DMA sigue una filosofía similar a la del Reglamento de Servicios Digitales (DSA), aunque ambos regulan ámbitos diferentes. Mientras el DMA se centra en la competencia y el poder económico de las grandes plataformas, el DSA aborda principalmente la responsabilidad sobre los contenidos digitales.
La mayoría de las empresas afectadas por estas normas son compañías estadounidenses o chinas, mientras que la presencia de empresas europeas es mucho menor. En el caso del DMA, una de las excepciones es la plataforma de reservas Booking.
Esta situación ha generado críticas por parte de la Administración estadounidense, que acusa a la Unión Europea de aplicar una política proteccionista y de perjudicar especialmente a las compañías tecnológicas de Estados Unidos.



